Actualmente, el Internet y las redes sociales representan un motor
para impulsar los cambios sociales, el desarrollo de un país y por supuesto,
para facilitar y modernizar el conocimiento y el aprendizaje global. Sin embargo,
lamentablemente también sirven para aumentar la discriminación y el contexto de
intolerancia en una sociedad.
El experimento Tweetbalas:
palabras que hieren, impulsado por el Consejo Nacional para la Prevención
de la Discriminación (Conapred), la agencia
Ogilvy México y el Museo de Memoria y Tolerancia
arrojó unos datos por demás lamentables y preocupantes en materia de
discriminación en México dentro de la red social Twitter.
El experimento consistió en una instalación virtual enlazada a
Twitter, donde una pistola de pintura lanzaba un balazo contra la palabra México
por cada 20 tuits cuyo contenido fuere discriminatorio. Se registraron un total
de 3 mil 2 disparos originados por los 60 mil 57 comentarios discriminatorios que
desde abril a junio de 2012, fueron enviados.
La homofobia, el clasismo, la violencia de género y el racismo
fueron los causantes de que los hashtags más comunes durante dicho experimento
fueran #puto #zorra #huelesaindígena #esdechacha y #prole, hastags que muestran
un severo problema discriminatorio en México y que refuerzan estereotipos
y roles pre dispuestos hacia los grupos vulnerables.
Cabe destacar que aunque el experimento
Tweetbalas: palabras que hieren no tuvo una metodología científica,
el hecho de que existen 37.5 millones de usuarios que dedican en promedio 4
horas a actividades en redes sociales,
le da un carácter formal, constante y real a las cifras obtenidas. Manuel Vega,
creativo de la agencia Ogilvy, informó que el hashtag #tweetbalas recibió 6 mil
945 menciones, lo que impactó directa o indirectamente a más de 11 millones 24
mil 41 usuarios.
Los datos arrojados por este experimento ponen en manifiesto el
alcanze que tienen los temas discriminatorios en redes sociales, que a su vez,
es un reflejo directo de la sociedad en la que vivimos, para lo cual es
necesario asumir la responsabilidad de usar correctamente la poderosa
herramienta Internet y enfocar la actividad en redes sociales para contribuir a
la mejora individual y colectiva de las personas, en base al respeto y a la
igualdad.
Aunque han existido avances considerables en la lucha en pro de la
igualdad, respeto y equidad de todos los seres humanos, aún queda mucho camino
que recorrer para que la aceptación y respeto a la pluralidad sea una realidad
tangible y absoluta, dentro y fuera de las redes sociales.
Circuito Mario de la Cueva s/n,
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extensión 721
Miguel Carbonell es investigador de tiempo completo en el Instituto
de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y profesor de la Facultad
de Derecho de la misma Universidad. Es especialista en derecho
constitucional y derechos fundamentales.
Ha enfocado su trabajo en temas como derecho a la información,
transparencia gubernamental, reforma del Estado, juicios orales,
derecho a la no discriminación y políticas públicas sobre los
derechos sociales