¿Cómo podemos ayudar?
Miguel Carbonell.
Hace unos días, al terminar una clase en la que había hecho una dura crítica de cierta decisión gubernamental, un alumno se acercó para preguntarme de qué forma podríamos protestar en contra de lo que se estaba haciendo mal desde el gobierno. ¿De qué manera podía un simple ciudadano elevar su voz para mostrar su indignación por el rumbo que estaba tomando el país?
Es una pregunta que me hacen con frecuencia, por lo que he tenido la oportunidad de pensar muchas veces en la mejor respuesta. Mejor dicho: he pensado en las mejores respuestas, dado que seguramente hay más de una.
Lo cierto es que actualmente hay muchas formas de participar y de hacerse escuchar. Cualquier persona tiene a su alcance la posibilidad de lanzar mensajes a través de internet, ya sea por medio de un blog, en las redes sociales o enviando correos electrónicos a sus conocidos o bien a los medios de comunicación o a ciertos periodistas.
Lo que resulta inaceptable, aunque sea muy común entre los ciudadanos de América Latina, es quejarse de todo pero no hacer nada para que las cosas cambien. Nos encanta criticar todo lo que hacen mal nuestros funcionarios, nos entretenemos durante horas y horas hablando de la corrupción y del lentísimo crecimiento económico, pero no aportamos ninguna idea valiosa para mejorar.
La crítica como tal es válida. Nunca he estado de acuerdo en esa idea de que la crítica debe ser “constructiva”. La crítica es crítica y como tal no puede ser más que negativa. Otra cosa es exigir que, junto a la crítica, se acompañe una reflexión sobre las soluciones a los problemas. Y eso nos convoca, a todos, a pensar en las maneras en que cada uno de nosotros debe aportar para tener un mejor país.
No podemos seguir pensando, como se acostumbraba en el pasado, que toda la responsabilidad es el gobierno. No lo es. El destino del país también está, en alguna medida, en nuestras manos. Si trabajamos en equipo y ponemos en coordinación nuestra energía, es seguro que construiremos un futuro más promisorio para todos.